10 de mayo. La toma de Ciudad Juárez.

La revolución armada iniciada por Madero el 20 de noviembre de 1910 tuvo una fuerza tal, que en tan solo seis meses pudo desmantelar el aparentemente inexpugnable imperio del anciano general Porfirio Díaz.

La ciudad conocida otrora como “Paso del Norte”, era de suma importancia para las fuerzas maderistas, por su posición estratégica; su cercanía con los Estados Unidos garantizaba el abastecimiento de armamento para quien tuviera el control. De hecho, se convirtió en el bastión del maderismo durante el desarrollo de la primera fase de la Revolución[1].

Fuente: https://bit.ly/2PR2i3T

En este contexto, la batalla por el control de Ciudad Juárez se inició el 8 de mayo de 1911. Las fuerzas maderistas encabezadas por Pascual Orozco y Francisco Villa iniciaron la avanzada desde el occidente de la ciudad en el transcurso de la mañana de aquel día[2].

La rendición de la plaza, la cual estaba al mando del general federalista Juan N. Navarro, se logró el día 10 de mayo, pasadas las tres de la tarde; el general salió del cuartel con sus hombres y entregó todo el equipo bélico a las fuerzas maderistas que ocuparon el lugar[3].

La toma de Ciudad Juárez marcó la etapa inicial de la lucha armada convocada por Madero. Fue en esa ciudad donde se estableció el gobierno provisional maderista a partir del triunfo de sus fuerzas sobre el ejército federalista; el día 21 de mayo se firmaron los Convenios o Tratados de Ciudad Juárez, entre Francisco S. Carbajal, representante del gobierno de Díaz, y Francisco I. Madero, José María Pino Suárez y Francisco Vázquez Gómez, quienes se asumieron como los representantes de la Revolución.

En dicho documento se convenió la renuncia de Porfirio Díaz y de Ramón Corral, presidente y vicepresidente de la República respectivamente; la presidencia interina quedaría a cargo de Francisco León de la Barra (importante diplomático mexicano) y con ello, se declaraba el cese de los enfrentamientos armados, asimismo se abría un periodo extraordinario de elecciones presidenciales[4].

En este orden de ideas, sin duda la toma de Ciudad Juárez marcó el declive del porfirismo y el eventual ascenso de Madero al Poder.

[1] Morones, Marcela, “Juárez, epicentro de la Revolución” en El Diario, disponible en https://bit.ly/2E3LvGv, consultado el 6-05-2019.

[2] García, José Manuel, “La toma de Ciudad Juárez”, en Revista de Ciencias Sociales y Humanidades, en vol. 20, núm. 39, 2011, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Ciudad Juárez, México. pp. 186.

[3] Ibíd.

[4] “Texto de los Convenios de Ciudad Juárez”, disponible en https://bit.ly/2H3IXZj, consultado el 6-05-2019.

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