11 de junio. Publicación de Ley Federal para Prevenir y Eliminar la discriminación.

Fuente: https://bit.ly/2F3Mh6y

La discriminación es un problema que, arraigado dentro de una sociedad, afecta su sano desarrollo y dificulta una auténtica democratización[1] de la vida institucional, pues la relegación de ciertos sectores identificados como grupos vulnerables, ya sea por su origen étnico, credo religioso, orientación sexual, condiciones de salud, condición social o económica, edad, formas de pensar, estado civil, entre otras cuestiones, limita en forma importante la igualdad de oportunidades para la persona que es objeto de discriminación.

La discriminación se puede entender como todo tipo de distinción o diferencia de trato sin justificación razonable, que en la práctica causa un perjuicio o un daño a una persona tanto en su dignidad[2], como en su integridad física.

En México, a diferencia de otros países en occidente, el derecho a la no discriminación se elevó a rango constitucional hasta el año 2001; el párrafo quinto del artículo 1 de nuestra Carta Magna, versa de la siguiente manera: “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.”

Es tarea del Estado mexicano promover y dotar instrumentos jurídicos, así como sistemas de planeación y ejecución de políticas públicas que ayuden a reducir el problema de la discriminación que, hasta el día de hoy, sigue constituyendo un lastre en nuestro país.

De acuerdo con la Encuesta Nacional Sobre Discriminación (ENADIS) 2017, recabada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en nuestro país el 20.2 por ciento de la población mayor de 18 años declaró haber sufrido algún tipo de discriminación “por alguna característica o condición personal, tono de piel, manera de hablar, pelo o estatura, forma de vestir o arreglo personal, clase social, lugar donde vive, creencias religiosas, sexo, edad y orientación sexual[3]”.  Las situaciones de discriminación con mayor incidencia arrojada en el estudio fueron insultos, burlas o palabras molestas.

Nuestro país cuenta con la Ley Federal Para Prevenir y Eliminar la Discriminación, la cual fue aprobada por el Congreso de la Unión y publicada en el Diario Oficial de la Federación el 11 de junio de 2003; su intención es precisamente prevenir cualquier tipo o forma de discriminación en el país, de acuerdo a lo estipulado en el artículo 1 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los tratados internacionales de la materia, como la fuertemente consensuada Convención para Prevenir y Eliminar toda Discriminación en contra de la Mujer.

[1] Araiza R., Carlos, “La discriminación en México: una mirada desde el análisis de las políticas públicas”, en El Cotidiano, núm. 134, noviembre-diciembre, 2005. Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco. Distrito Federal, México. Pp. 31

[2] Soberanes Fernández, José Luis, “Igualdad, discriminación y tolerancia en México”, en Cuestiones Constitucionales, núm, 22, enero-junio, 2010. Universidad Nacional Autónoma de México. Distrito Federal, México. Pp. 263.

[3] Comunicado de prensa núm. 346/18, 6 de agosto de 2018, disponible en https://bit.ly/2Md7QYl, consultado el 10-06-2019.

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