Mural “El Pluralismo Político”

Fue diseñado por el Maestro artista José Chávez Morado[1] quien era originario de Silao Guanajuato; fue representante de la Escuela de Pintura y de ideología comunista. Autor de varias obras como: “El retorno de Quetzalcóatl”, “La Ciencia del Trabajo” y “Conquista de la Energía” (Facultad de Ciencias UNAM), así como del mural “Abolición de la Esclavitud” en la Alhóndiga de Granaditas y del Grabado en la fuente del Museo Nacional de Antropología e Historia conocido popularmente como “El Paraguas”, aunque su nombre oficial es “Imagen de México”.

El escudo nacional en la parte central de la fachada mide 10 metros de diámetro y proviene de la leyenda de la fundación de la ciudad México-Tenochtitlán; que cuenta de las siete tribus nahuatlacas que salieron de Chicomóztoc (lugar de las siete cuevas) buscando un lugar donde establecerse, guiados por Ténoch, uno de sus chamanes, quien los orientó e indicó que deberían construir la ciudad donde encontraran un lago en cuyo centro estuviera un águila parada sobre un nopal.

Las caras alrededor del mural representan la diversidad lingüística de México, siendo 56 los rostros que representan 56 lenguas oficiales de México –aunque actualmente se reconocen 69 lenguas oficiales, incluyendo el español-. Se estima que el 95 % de la población en México habla el español, o sea, más o menos 119 millones de personas, aunque hay aproximadamente 15 millones de hablantes de lenguas indígenas, siendo un porcentaje similar al 12.5% de la población. La mayor parte de la población indígena es bilingüe, ya que dominan una de sus lenguas y el español. [2]

Hay elementos destacables, como los rostros de Miguel Hidalgo, Josefa Ortiz de Domínguez y Benito Juárez. Como referencias prehispánicas encontramos en la parte inferior derecha a Mictlantecuhtli, la deidad del Mictlán[3], el inframundo de la época precolombina, así como a Quezalcóatl[4], una de las deidades más reconocidas de esa era y que estuvo presente en las distintas civilizaciones que surgieron hasta 1521. Las tlatoas o vírgulas representan la voz y la palabra, las encontramos a lo largo y ancho del mural. Por último, encontramos en el costado derecho el legado prehispánico y, del lado izquierdo, el legado occidental europeo de nuestra cultura y leyes.

En la parte superior izquierda, de forma simétrica a la serpiente de Quetzalcóatl, se encuentra un oleoducto; éste representa el furor petrolero del sexenio de José López Portillo, donde se descubrieron grandes yacimientos petrolíferos en Campeche en 1977 y que dio paso a un inmenso ingreso económico en el país, financiando diversas obras públicas monumentales, entre ellas, este Palacio Legislativo. Hay que señalar que la bancarrota [5]del Estado mexicano se dio en 1982 y, por ello, quedó inconcluso el proyecto del Congreso de la Unión, aunque la representación del autor, con la mano sosteniendo la estrella por encima del oleoducto, representa el anhelo del progreso de la economía mexicana a través del petróleo mismo que no se pudo completar. Siguiendo con la idea del progreso, las tuberías del lado inferior izquierdo representan la aspiración a la industrialización de México, que se creía llegaría con el petróleo.

Cada mano representa una idea distinta. Del lado izquierdo, a partir de la mano con la estrella, vemos las siguientes manos:

Mano ensangrentada que representa las luchas sociales de México.

La mano sosteniendo una hoz o guadaña, representando al campesinado mexicano y el artículo 27 constitucional.

La mano extendida junto al escudo, representa una invitación al diálogo como dato extra, es una mano izquierda, tal vez una representación de esa tendencia política largamente ignorada hasta el sexenio de López Portillo.

La mano sosteniendo la paloma en la parte superior es la representación de la paz, así como el ofrecimiento a las distintas fuerzas político sociales que estaban luchando contra el gobierno de aquel entonces.

La mano sosteniendo el libro representa el artículo 3° constitucional.

La mano que señala al Sol que representa la Constitución Política, señalando a todos los puntos cardinales.

Del lado derecho vemos las siguientes manos con tlatoas:

Mano sosteniendo martillo industrial representa a la clase obrera y el artículo 123 constitucional

Mano con semilla representa el surgimiento de leyes

Mano con compás representa las ciencias exactas

Mano con Tubo de ensayo representa las ciencias naturales

Mano sembrando semillas de maíz representa la búsqueda de la autosuficiencia alimentaria

Mano con flor el contacto del hombre con la Naturaleza

Medio rostro con flor por lengua representa la belleza de la palabra

Edificios Urbanos y rurales: La dualidad de México como entidad[6]

Debajo del escudo nacional se aprecian una serie de banderas en movimiento que representan la pluralidad política a la que se aspiraba con la renovación del Congreso de la Unión. Hay que recordar que en 1977 se le dio el registro al Partido Comunista Mexicano. Con esto se buscaba menguar y/o atenuar los movimientos disidentes que surgieron con fuerza en la década de los 70.[7]

Las tlatoas[8] ascienden hasta unirse a una serie de manos, que están asociadas a diferentes alegorías y simbolizan la diversidad política económica y social del México contemporáneo.

Y todo esto se corona con un Sol ubicado en la parte superior del mural donde aparece la frase “Constitución Política”; es decir, la Ley Suprema que rige y da Cohesión a la vida del pueblo de México.

 

 

[1] “José Chávez Morado”  Academia de Artes. [Consultado el 25 de agosto de 2017. Disponible en: http://bit.ly/2sKeloo ] Para expandir el conocimiento acerca del Maestro José Chávez Morado y algunas de sus obras, se recomienda leer Pérez Gavilán, Ana Isabel. “Chávez Morado, destructor de mitos. Silencios y aniquilaciones de La Ciudad (1949)” en Portal del Instituto de Investigaciones Estéticas. México: UNAM. Año desconocido. [Consultado el 6 de septiembre de 2017. Disponible en http://bit.ly/2eLK8T9 ]

[2]Juan de Ávila, José. “México, al Congreso de la lengua sin ldioma oficial.” en El Universal. México: 15 de marzo 2016. [Consultado el 7 de septiembre de 2017. Disponible en: http://eluni.mx/1SPQQ5P ]

[3] Del Moral, Raúl. “En torno a Mictlantecuhtli”. Instituto de Investigaciones Filológicas. México: UNAM. Año desconocido. En el texto se menciona que la deidad no es de la muerte, sino del Mictlan. [Consultado el 6 de septiembre de 2017. Disponible en http://bit.ly/1Q2bezx ]

[4]López Austin, Alfredo. “La cosmovisión de la tradición mesoamericana. Tercera parte”, Arqueología Mexicana, Edición especial, núm. 70, pp. 73-87. [Consultado el 6 de septiembre de 2017. Disponible en http://bit.ly/2xaGPMU ]

[5]Aboites Aguilar, Luis. “El último tramo 1929-2000” en Escalante Gonzalbo. Pablo, García Martínez, Bernardo et. Al. Nueva Historia Mínimo de México Ilustrada. México Secretaría de Gobierno/ El Colegio de México: 2008. P.519.  551 p.

[6] Rivas Prats, Fermín. “Cultura viva en la Cámara de Diputados y su herencia simbólica” en Palacio Legislativo de San Lázaro. Historia y vida de la Cámara de Diputados. México: 2003. 161 p. pp. 144-146.

[7] Vid Supra Nota 4.

[8] Tlatoa. Gran Diccionario Náhuatl. [Consultado el 15 de agosto de 2017. Disponible en:  http://bit.ly/2t2I26U ]

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