13 de mayo. El barco petrolero mexicano “Potrero del Llano”, es hundido por un submarino alemán.

Fuente: https://bit.ly/3KZnpwb

El 1 de septiembre de 1939 la Alemania Nazi buscó expandirse geográficamente; un año antes, en septiembre de 1938, las potencias Francia e Inglaterra habían negociado para que Checoslovaquia, aliada de la primera, cediera las regiones fronterizas conocidas como los Sudetes, a exigencia expresa del gobierno del canciller alemán Adolf Hitler, el cual entre 1935 y 1937 logró que los aliados aceptaran el rearme de la nación germana.

En marzo de 1938, la anexión de Austria al III Reich anunció la intención de Alemania de expandirse hacia el este europeo, asimismo, el desmembramiento del Estado checoslovaco al año siguiente anunciaba el alud de un conflicto bélico de grandes proporciones.

En sus propósitos de expansión, la nación germana firmó un pacto de no agresión con la Unión Soviética en agosto de 1939; por su parte, en Europa Occidental, Francia e Inglaterra garantizaron la integridad del Estado polaco ante lo sucedido en Checoslovaquia. El acuerdo ruso-alemán permitió que un mes después Alemania invadiera Polonia sin temor a alguna respuesta militar soviética.

El 1 de septiembre de 1939, los germanos lanzaron su “guerra relámpago” en contra de Polonia; la rapidez y la superioridad numérica y militar alemana orillaron al ejército polaco a rendirse; Varsovia, sede del gobierno de aquel país, cayó el 27 de setiembre.

Por su parte, los aliados, firmes en su posición de garantizar la integridad de Polonia y su gobierno, le declararon la guerra a Alemania y por extensión a los países del Eje el 3 de septiembre, con lo cual se dio inicio formalmente a la Segunda Guerra Mundial.

Mientras todo esto ocurría en Europa, en México comenzaba el último año de gobierno del general Lázaro Cárdenas, quien, en la coyuntura del contexto beligerante y su expansión a escala internacional, un año antes había decidido y negociado la expropiación petrolera.

El 4 de septiembre de 1939, Lázaro Cárdenas hizo pública su resolución de neutralidad, mediante la cual nuestro país se abstenía de involucrarse de cualquier manera en el conflicto armado; el entonces presidente de la República declaró:

La Nación entera se une conmigo para lamentar profundamente el hecho de que un grupo de grandes Estados, por una circunstancia u otra, hayan recurrido a la lucha armada para buscar la solución de sus diferencias, sobreponiendo así la violencia al imperio de la ley y la justicia.

Ante el Estado de guerra existente y a fin de fijar y dar a conocer la actitud de nuestro país, en el actual conflicto, el gobierno que presido declara su resolución de permanecer neutral en la contienda, sujetando la conducta a las normas establecidas por el Derecho Internacional y a los preceptos contenidos en los tratados vigentes que determinan el respecto, tanto las obligaciones de México como las de los beligerantes.

Durante los siguientes tres años en los que se desarrolló el conflicto armado en suelo europeo, nuestro país permaneció en total neutralidad a los sucesos que tuvieron lugar en el viejo continente. Empero en febrero de 1942, submarinos de la flota naval alemana comenzaron a hundir barcos mercantes en las aguas del golfo de México.

Más al norte, hacia finales de 1941, el bombardeo japonés a la base militar estadounidense de Pearl Harbor en el Océano Pacífico propició el ingreso de Estados Unidos al conflicto armado; después de ese acto, la nación norteamericana les declaró la guerra a los países del Eje.

En este contexto, los capitanes de los submarinos alemanes advirtieron a los navíos que abastecían de petróleo a Estados Unidos que serían atacados si continuaban proveyendo el hidrocarburo.

Finalmente, el 13 de mayo de 1942, a las 23:55 horas, el submarino alemán U-564, atacó el buque petrolero “Potrero del Llano”, el cual, cuatro días antes había abandonado el puerto de Tampico con una carga aproximada de 40 mil barriles de crudo. Ante tal hecho, el gobierno mexicano –que por solidaridad con Estados Unidos ya había roto relaciones con los países del Eje—envió una enérgica nota de protesta:

“Si para el próximo jueves 21 del corriente México no ha recibido del país responsable de la agresión una satisfacción completa, así como las garantías de que le serán debidamente cubiertas las indemnizaciones por los daños y perjuicios sufridos, el gobierno adoptará las medidas que exija el honor nacional”.

A pesar de la nota de protesta, el gobierno mexicano no recibió respuesta alguna y, en su lugar, otro buque petrolero “Faja de Oro” fue torpedeado por otro submarino alemán días después. Manuel Ávila Camacho, presidente de la República, en reunión con todo su gabinete y en sesión urgente convocada ante el Congreso de la Unión, el 28 de mayo de 1942 convalidó el decreto por el cual, desde el 22 del mismo mes, se declaraba el estado de guerra entre México y las potencias del Eje.

Como consecuencia de esto último, el 8 de mayo de 1944 se anunció la participación del Escuadrón 201, de la Fuerza Aérea Mexicana, para que hicieran frente en la guerra.

 

Fuentes:

  • Fabela, Isidro, “La neutralidad de México ante la guerra (1939-1940)”, en Antología del Pensamiento Universal, disponible en https://bit.ly/3wjhkoM, consultado el 9-05-2022.
  • Ibarra, Laura, “¿Cómo entró México a la Segunda Guerra Mundial?”, en Milenio, disponible en https://bit.ly/3wfBm3J, consultado el 9-05-2022.
  • El Universal. La declaración de guerra de México a las Potencias del Eje. Disponible en https://www.eluniversal.com.mx/cultura/la-declaracion-de-guerra-de-mexico-las-potencias-del-eje, consultado el 09-05-2022
  • Sánchez-Mejorada Fernández, Ma. Cristina, “El Distrito Federal frente a la Segunda Guerra Mundial. Medidas e implicaciones”, en Estudios de historia y sociedad, vol. XXII, núm. 86, primavera, 2001. El Colegio de Michoacán, A.C. Zamora, México.

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